El Tábano es mucho más que un bodegón: funciona dentro de un club de barrio histórico en Saavedra y conserva intacta esa mística porteña de mesas largas, ruido de fondo y platos que no se andan con vueltas. Mesas de amigos, vino en pingüino y una cocina bien casera donde la estrella es la milanesa gigante. Con historia tanguera, espíritu de club y cero pretensión, es de esos lugares donde no solo comés: te quedás charlando, pedís otra ronda y terminás sintiendo que siempre venís hace años.
¿Qué plato presentan?
La clásica milanesa napolitana de la casa con papas fritas bien caseras, un plato que vienen perfeccionando hace décadas de la mano de Norma, la genia detrás de las delicias del menú. El plato es IM-PER-DI-BLE.